Español de Uruguay

Se suele hablar del español de Argentina como un español “rioplatense”, un adjetivo que toma su nombre por las adyacencias al Río de la Plata. Sin embargo, esto es un error, ya que el Río de la Plata también forma parte del territorio uruguayo. Por lo tanto, cuando se habla de español rioplatense, se está haciendo referencia a los modismos que normalmente se emplean tanto en Argentina como en Uruguay, dos países muy hermanados en lo que a cultura y tradiciones se refiere.

Las diferencias entre una y otra variante son ínfimas, y son indistinguibles para un hispanohablante que viva en otras zonas. La variante uruguaya es prácticamente similar a la variante porteña (por su relación con el puerto de Buenos Aires), aunque posee algunas diferencias con esta última, y hablar de homogeneidad no corresponde en este caso. Lo mismo sucede con el español que se habla en Buenos Aires y el que se habla en la Patagonia, que a suenan prácticamente iguales, pero que en el fondo, guardan leves diferencias.

Algunas características del español uruguayo son:

Léxico incorporado e influencias

Uso del “tu” en lugar del “vos”. En el Uruguay, se utiliza mucho el pronombre personal “tú”, a la par del “vos”. Además, ambos pronombres comparten el verbo conjugado de la misma manera: “tú tenés; tú sos/vos tenés; vos sos”. Es decir, es normal que un habitante de Uruguay cree frases utilizando una forma verbal o la otra, indistintamente.

Influencia leve del portugués de Brasil: en algunos casos, hasta se aplica el bilingüismo, lo que comúnmente se conoce como “Portuñol”, similar a lo que sucede en zonas de la frontera argentino-brasileña. En el Uruguay, sí existe influencia de la colonización italiana, pero sólo en la capital, casi con exclusividad. En el interior, es donde se nota la influencia con los modismos del Brasil/Portugal. Esto se remonta a la época de la colonización portuguesa, principalmente por las constantes disputas entre España y Portugal por la demarcación de territorio. El posterior Tratado de Tordesillas fue estipulado a partir de estas disputas para dividir justamente las tierras pertenecientes a los dos reinos, momento en que los portugueses fundaron la Colonia del Sacramento. A partir de allí surgieron numerosísimas disputas entre portugueses y españoles, y de los mismos españoles con los indígenas que por ese momento habitaban las tierras de la Banda Oriental, hasta que se desencadenara el proceso de la independencia (1825).

Leve influencia indígena: modismos aplicados desde la época de la colonia. En Uruguay, hay influencias de las lenguas de diferentes pueblos indígenas como los charrúas, minuanes, charás y guaraníes. Sin embargo, estas lenguas desaparecieron casi sin dejar rastros, a excepción de algunos topónimos que aún se conservan y del nombre de varias especies de la flora y fauna autóctonas.

Modismos con influencia europea: como también ocurre con el español de Argentina, las inmigraciones europeas del siglo XX, particularmente del sur de Italia y de distintas provincias españolas, marcaron fuertemente el habla de los uruguayos. En algunos casos, también se observan algunos galicismos presentes en el habla culta (“bulevar”, “liceo”, “chofer”) que no son tan comunes en otros países de la región, y también algunos italianismos, sobre todo en vocablos relacionados con la gastronomía y la música.