Español Argentino

El tipo de español que se habla en Argentina es muy diferente al que se habla en España y tiene varias peculiaridades. En particular, es una versión más melódica que la que se habla en España. Los expertos dicen que el español argentino tiene la mayor cantidad de variaciones del continente sudamericano. También hay una notable influencia italiana. El español argentino (mal llamado “rioplatense”, ya que esto requeriría incluir el español uruguayo en la misma categoría) tiene muchas similitudes con el italiano, no solo en cuanto al sonido sino también en la fuerza con la que se pronuncian algunas palabras. Esto se debe al hecho de que hubo una fuerte inmigración italiana al país a principios y mediados del siglo XX. Por supuesto que el idioma varía según las regiones y las provincias del país y sus influencias. Esto significa que, a veces, los modismos y ciertas pronunciaciones varían entre regiones que están separadas por unos pocos kilómetros.

Revisaremos, por ejemplo, algunas de las características distintivas de cada región:

Características fonéticas

  • Las letras “s”, “c” y “z” se pronuncian de la misma manera.
  • La “ll” (o doble “l”) se pronuncia igual que la “y”. Tanto “ayer” como “llama” tienen el mismo fonema. En algunos casos, la “ll” se reemplaza por el sonido de la letra “i”.
  • En algunas regiones se produce la aspiración de la “s” (lo que comúnmente se conoce como “comerse las eses”) cuando se encuentra en la sílaba final. Por ejemplo, “vamo a casa” (en lugar de “vamos a casa”).
  • Cambio de la acentuación de palabras esdrújulas que se pronuncian como agudas. Por ejemplo, “acuestesé” (en lugar de “acuéstese”).

Características sintácticas

  • El voseo: utilización del pronombre personal “vos” en lugar de “tú”. La forma del “vos” se usa con el verbo en segunda persona del plural, pero contraído y sin el diptongo (vos contás, vos tenés y vos estudiás).
  • El uso de “ustedes” en lugar de “vosotros” (ustedes seguirán, ustedes tienen), que se emplea con el verbo en la tercera persona del plural.
  • El uso de la perífrasis “ir a + infinitivo” con valor de futuro. Por ejemplo, voy a ir (en lugar de iré), voy a cantar (en lugar de cantaré).
  • Uso de la forma “lo de” para “la casa de” (iré a lo del médico). Y peor aún: “iré del médico”.
  • El “dequeísmo”, una muletilla que consiste en agregar la preposición “de” en ciertas construcciones (“creo de que vas a venir” en lugar de “creo que vas a venir”. Este es un mal uso del español).

Características léxicas

El español rioplatense (en este caso también podemos incluir el español uruguayo) se ha visto enriquecido por la influencia de los inmigrantes que se asentaron en la zona y también por las palabras nativas. Entre los grupos de inmigrantes, se destaca la influencia del italiano (como mencionamos anteriormente) y el francés.

En Argentina, a la lengua popular se la denomina “lunfardo”. El lunfardo se originó como un idioma carcelario hablado por los reclusos para que los guardias no los entendieran. Los inmigrantes europeos, principalmente los italianos, aportaron muchas de las expresiones.

En la actualidad, muchos “términos del lunfardo” se han incorporado a la lengua cotidiana argentina, pero una gran cantidad de palabras del lunfardo de otras épocas han caído en desuso.

La lengua existe en la medida en que haya hablantes. El habla es una actividad humana cuyo propósito es la comunicación. El habla, que está incluso presente en algunos textos para evitar cierta formalidad en el lenguaje escrito, expresa el proceso psicofísico del autor. Es un acto de voluntad e inteligencia, individual y diferente para cada persona. Cambia con el paso del tiempo y la vida moderna.